Últimos días del año, últimos momentos para reflexionar sobre los buenos momentos, los malos, las buenas jugadas, y las que salieron un poco escardadas. Parece que en estas futuras fechas, bajo la avalancha de compras de regalos, y la íncomprensible ansia de engullir dulces, las personas cada vez más, se sienten más tristes.
Tristes porque muchos de los que querían ya no están aquí, tristes porque esas cenas familiares de 15 personas se ven reducidas a 4 por muchos motivos con una tele de fondo que ya no está por estar entre las risas y gritos del personal como antes sino que se escucha perfectamente y le acabas siguiendo el hilo porque tampoco tienes mucha más conversación en la mesa, tristes porque se enganchan literalmente al pasado. Y en estos días parece que es el momento del año en el que más se echan de menos todas estas cosas.
A mi, ya, no me importa. Antes si, lo reconozco. Pero con el tiempo, aprendes que no es tan importante. Que de no ser por tanto anuncio de "Vuelve a casa por Navidad", quizás ni nos diésemos cuenta.
Prefiero saborear el momento de esa cena de cuatro personas, sacarle el jugo. Apreciar, que esas 3 personas que me rodean, sin contarme a mi, son las que siempre van a estar ahí. Aunque, sinceramente, envidio a las familias armoniosas en las que todo el mundo se lleva bien, y aunque con un poco de hipocresía "pasan" las reuniones, pero las pasan.
Simplemente intento explicar, que aunque envidie a las multitudes unidas familiares, debemos de disfrutar lo que tenemos, porque año a año las cosas cambian, y puede que dentro de unos pocos, aunque cada uno sigamos un camino diferente, esas pocas personas que quedaban se marchen irremediablemente.
Por eso, disfruta de tus abuelos, de tus padres, de tus hermanos... y deja de apenarte de una vez de los que ya no están, o los que ya no quieren compartir las semanas más comerciales del año contigo. Puede que recibas menos regalos, si, pero... ¿qué más da? Os aseguro, que los que recibais, estaran hechos o comprados con todo el cariño del mundo, tanto, que ni siquiera 400 regalos de otras personas os podrian llenar tanto.
Quiere a quien te quiere, dales todo el cariño del mundo, no vaya a ser, que un día, dentro de 10 años, no puedas darselo, o se alejen sin más.
Os deseo que paseis unas muy felices fiestas en compañía de las personas a las que verdaderamente les importais.
Un abrazo, y hasta dentro de muy poco.






4 comentarios:
Para mí la Navidad conserva su esencia y la considero una fecha muy especial. No me gusta dejarla pasar pero a veces ocurre, por todo lo que tú has comentado y por otras muchas cosas que el espíritu navideño aparece irremediablemente tarde. Es entonces cuando la gente se arrepiente de no haber disfrutado de estos días de felicidad gratuita.
Mis Navidades las compartimos 4 o 5personas todos los años y te puedo asegurar que es lo mejor que podia tener porque lo que tengo es REAL.
Las buenas esencias... no vienen en frascos pequeños?
Un saludo desde El Diván del Infeliz.
Aquí tu fan número 1 :) Hables de lo que hables, consigues que me sienta identificada... Ya te contaré algún dia porque es una larga y triste historia. En mi casa las Navidades nunca fueron fechas especialmente felices. Existe la extraña coincidencia de que los peores momentos por los que hemos pasado siempre han coincidido en estas fechas... Aún así yo tengo todavía esperanzas navideñas, yo soy así, nunca pierdo la esperanza :P
¡¡Feliz Navidad!!
Me ha encantado el texto, hoy no tengo muchas palabras que decir, pero siempre que me pase y la imaginación me acompañe te pondré comentarios mejores.
Feliz año =)
Si no te importa... Voy a ponerte en mis blogs, jejeje, cuidate.
el texto es muy bonito.
sabes que estamos a marzo? por qué no escribes? no iras a dejar el blog? con lo bien que escribes... saludos
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